ADJUDICACION DE VIVIENDA A UNO DE LOS CONYUGES: exceso de adjudicación

La Consulta de la Dirección General de Tributos V0759-11, de 24 de marzo, trata sobre los excesos de adjudicación puestos de manifiesto en un caso de liquidación de sociedad de gananciales. Dicha Consulta responde a cuestiones de Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas (en adelante, IRPF), Impuesto sobre Transmisiones Patrimoniales Onerosas e Impuesto sobre el Incremento del Valor de Terrenos de Naturaleza Urbana pero solo nos detendremos a comentar la contestación referente al IRPF dados los supuestos de hecho que la actual situación económica podría plantear.

La consulta comienza indicándonos, como es habitual en la DGT, que solo existirá ganancia o pérdida patrimonial en la división de cosa común si se produce un exceso de adjudicación. Es decir, solo si una de las partes recibe bienes con un valor mayor al de su cuota de participación. Y dado que en el presente caso uno de los cónyuges se queda con el único bien del haber común (un inmueble) y con el préstamo hipotecario subsiguiente, la DGT entiende que se ha producido un exceso de adjudicación, a pesar de que no ha existido compensación en metálico alguna por dicho exceso.

Puesto que la DGT entiende que si bien no ha habido pago en metálico, ha existido una contraprestación en especie al asumir un cónyuge la parte del préstamo hipotecario del otro cónyuge, lo que originará en este ultimo la ganancia o pérdida patrimonial. Y para determinar el importe de dicha ganancia nos remite al Art. 37.1 h) de la Ley de IRPF, pues entiende que se ha producido una permuta y por lo tanto, la ganancia se calculará por la diferencia entre el valor de transmisión (el mayor entre el 50% del valor de mercado del inmueble y el 50% del principal pendiente del préstamo) y el 50% del valor de adquisición. Y todo ello, resulta razonable partiendo de un supuesto de hecho en que el valor de mercado es superior al de adquisición y la hipoteca pendiente es inferior a dicho valor de adquisición.

Sin embargo, si el supuesto de hecho contemplado implica un valor de adquisición superior al valor de mercado y una hipoteca pendiente superior al valor de adquisición (los bancos hace unos años concedían prestamos del 120% del valor de tasación) la solución vista anteriormente pierde su sentido.

Veámoslo con un ejemplo (todos los valores suponen el 50% del valor total del bien o derecho): Valor adquisición inmueble: 5 um; Hipoteca pendiente: 6um; valor de mercado: 4um. La cuota de participación en el haber común es de -2. Por lo cual, el cónyuge que tiene el exceso de adjudicación es el que no se queda con el inmueble (su cuota es -2 y recibe 0). Lo que crea una alteración patrimonial en el otro cónyuge, según el texto de la propia consulta. Cuyo calculo se realiza restando 5 a 6 (la hipoteca es mayor que el valor de mercado). Por lo cual, a pesar de que el patrimonio del cónyuge que se adjudica la casa y el préstamo ha disminuido, desde un punto de vista económico, 2 um, fiscalmente debería computar una ganancia patrimonial de 1 um. Salvo que, se instrumente la liquidación de la sociedad de gananciales a través de una adjudicación del inmueble (por 4) y una parte equivalente del préstamo hipotecario (también por 4 um), quedando la titularidad del remanente del préstamo (2 um) repartida a partes iguales entre ambos. Tras lo cual, el cónyuge adjudicatario anterior se haría cargo por entero de él, realizando una donación pura y simple y evitando la posible ganancia patrimonial, a juicio del que esto escribe y salvo mejor opinión.

   

0 comentarios

Escribe tu comentario

¿Quieres unirte a la conversación?
Agradecemos tu participación.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *