Y MÁS SOBRE EL GRAVAMEN AL PATRIMONIO EN GIPUZKOA…

Imagen Impuesto Sobre PatrimonioLa reciente reforma en Gipuzkoa del Impuesto sobre la Riqueza y las Grandes Fortunas (IRGF) tiene como finalidad iniciar la armonización del Impuesto con el resto de los Territorios Históricos. De momento, es una reforma parcial ya que el objetivo final es aprobar un nuevo Impuesto sobre el Patrimonio que sustituya al actualmente vigente.

Las novedades más importantes de la reforma son las siguientes:

 

1. Exención en elementos afectos a actividades económicas y en participaciones en empresas familiares en sustitución de la bonificación del 75 por 100 que se estaba aplicando hasta el momento.

  •  Bienes afectos a actividades económicas: bienes y derechos necesarios para el desarrollo de su actividad económica, siempre que se lleve a cabo de forma habitual, personal, directa y, constituya su principal fuente de renta.
  • Participaciones en empresas familiares: las condiciones que hay que cumplir son las siguientes: o Que la entidad no tenga por actividad principal la gestión de un patrimonio mobiliario o inmobiliario.
    • Que la entidad no tenga la consideración de sociedad Patrimonial.
    • Que la participación del contribuyente en el capital de la entidad sea al menos del 5 por 100 (individual) o del 20 por 100 (conjuntamente con familiares de hasta segundo grado).
    • Que el contribuyente ejerza efectivamente funciones de dirección en la entidad (gerentes, administradores, miembros del Consejo de Administración, directivos, etc.) percibiendo por ello una remuneración que se considere su principal fuente de renta.

2. Valoración de los bienes inmuebles: tras la reforma el único valor a tener en cuenta será el valor catastral en vez del sistema por el cual se computaba en la base imponible el mayor entre el valor catastral, el valor de adquisición y el valor comprobado por la Administración.

3. Valoración de acciones y participaciones no negociadas en mercados organizados (incluidas las participaciones de empresas familiares que no cumplan los requisitos para considerarlas exentas) y que no tengan obligación de auditar: la valoración de las mismas se realizará por el valor teórico resultante del último balance aprobado. La reforma elimina la fórmula del mayor valor de tres: valor nominal, valor teórico o valor de capitalización al 20% del promedio de los beneficios de los tres últimos ejercicios. Se equipara la valoración a las sociedades auditadas.

4. Incremento de la tarifa del Impuesto: para intentar que no minore la recaudación la reforma incrementa en la gran mayoría de tramos los tipos impositivos, fijando el tipo máximo en el 1,5 por 100, aunque todavía no se igualan los tipos a los vigentes en el resto del País Vasco.

Base liquidable patrimonio

Como aclara la exposición de motivos de la modificación del Impuesto, la armonización aún no es completa, quedándose a mitad de camino, ya que no se ha introducido el conocido “escudo fiscal” que regula el límite conjunto para la cuota del Impuesto y la del IRPF. Por lo que parece, está en estudio cómo incluir este límite a partir del 2016.

Desde CIALT Asesores hemos preparado el siguiente simulador en el que se puede analizar cómo afecta en su caso particular la incidencia de la reforma en la cuota a ingresar del Impuesto.

[LINK AL SIMULADOR]

En cualquier caso, para cualquier aclaración o consulta no dude en ponerse en contacto con CIALT Asesores.

Gipuzkoa considera exentas en IRGF las participaciones empresariales

GIPUZKOA VUELVE A CONSIDERAR EXENTAS EN EL IMPUESTO SOBRE LA RIQUEZA Y LAS GRANDES FORTUNAS LAS PARTICIPACIONES EMPRESARIALES

Con fecha 21 de septiembre de 2015, se somete al trámite de información pública el Anteproyecto de Norma Foral de reforma del Impuesto sobre la Riqueza y las Grandes Fortunas (Acceso al Texto)

Las medidas más importantes, aplicables ya en el ejercicio 2015, son las siguientes:

  • Se implanta la exención para las participaciones en determinadas entidades así como para los elementos afectos aactividades económicas en sustitución de la bonificación del 75% que resultó de aplicación en los ejercicios 2013 y 2014.
  • Los bienes inmuebles se computarán en la base imponible por su valor catastral (se elimina la fórmula del mayor valor de tres: catastral, comprobado y adquisición).
  • Las acciones y participaciones se computarán en la base imponible por su valor teórico (se elimina la fórmula del mayor valor de tres en las no auditadas: valor nominal, valor teórico o valor de capitalización al 20% del promedio de los beneficios de los tres últimos ejercicios).
  •  Se modifica la tarifa del Impuesto en el siguiente sentido:

tabla

*Se destacan en rojo las variaciones sobre la aplicable en el 2013 y2014.

Por último, no se recupera el conocido “escudo fiscal”, esto es, en Gipuzkoa seguirá sin existir un límite conjunto para la cuota del Impuesto y la del IRPF, aunque el preámbulo del texto parece dar a entender que se estudiará en el futuro, puesto que expresamente señala que no se dan por finalizadas las modificaciones normativas de la tributación sobre el patrimonio, ya que se debe incidir más en la armonización del mismo.

INTERPRETACIÓN DEL “ÚLTIMO BALANCE APROBADO”: Sentencia del Tribunal Supremo de 12 de febrero de 2013

El Tribunal Supremo (TS), en sentencia de 12 de febrero de 2013, ha establecido un criterio interpretativo novedoso en lo referente a la expresión “el último balance aprobado” en orden a cuantificar la valoración de participaciones en el capital de entidades que no son objeto de negociación en mercados organizados, como fase previa para su integración en la base imponible del Impuesto sobre el Patrimonio.

Con anterioridad a la citada Sentencia, la doctrina administrativa venía entendiendo que dicho balance se correspondía con el aprobado en el período impositivo objeto de autoliquidación. Siendo dicho balance el correspondiente al ejercicio anterior a dicho período impositivo. Con esta interpretación literal del precepto en el que se regula la valoración de las participaciones anteriormente citadas, entiende el citado Tribunal se pueden generar situaciones de doble imposición o sobre imposición.

Así, por ejemplo, si consideramos la autoliquidación del Impuesto sobre el Patrimonio correspondiente a 2012, se producirá una situación de sobre imposición si el sujeto pasivo es partícipe de una entidad, y dicha entidad, habiendo obtenido beneficios en 2011, los reparte vía dividendos en 2012. En tal circunstancia, una misma magnitud, los beneficios obtenidos en 2011, es objeto de cómputo dos veces de cara a cuantificar la base imponible del Impuesto sobre el Patrimonio del 2012: (i) al valorar la participación; (ii) al valorar la liquidez, o la materialización que de la misma se haga en otros bienes o derechos sometidos a tributación por dicho Impuesto, que conlleva los dividendos percibidos por el socio.

Ante tal circunstancia, el TS considera que “la expresión “el último balance aprobado” ha de tomar como punto de referencia al aprobado dentro del plazo legal para presentar la oportuna autoliquidación, de modo que si en esta fecha está aprobado el ejercicio que se liquida, aún cuando esto haya acontecido con posterioridad a la fecha de devengo, habrá de ser sin embargo el tenido en cuenta por reflejarse en él con evidente mejor precisión el patrimonio del que es titular el sujeto pasivo en la fecha del devengo, que es el que constituye el objeto específico sobre el que la Ley ha establecido el gravamen”.

De esta manera, el TS concilia el artículo 16 de la Ley 19/1991, de 6 de junio del Impuesto sobre el Patrimonio, en lo referente al balance que debe tenerse en cuenta para valorar las participaciones en cuestión, con el artículo 29 del mismo cuerpo legal, que ordena que “el impuesto se devengará el 31 de diciembre de cada año y afectará al patrimonio del cual sea titular el sujeto pasivo en dicha fecha”, y con el artículo 21 de la Ley 58/2003, General Tributaria, según el cual la fecha del devengo “determinará las circunstancias relevantes para la configuración de la obligación tributaria”.

Y dicha conciliación no tiene otra finalidad que someter a tributación el patrimonio del que sea titular el sujeto pasivo en la fecha del devengo. De esta manera, en palabras del propio TS, se está haciendo “un llamamiento a la realidad económica a la sazón existente, que es la que a su vez describe la capacidad económica que el legislador considera que debe ser gravada, por lo que cualquier interpretación posible que nos aproxime a este ideal ha de ser objeto de especial consideración”, siendo tal interpretación la que hemos señalado con anterioridad.

Con lo cual podemos afirmar que el TS no entra a corregir exclusivamente un problema de sobre imposición, si no que va más allá y, centrándose en la realidad económica como sustento de la capacidad económica, pone el énfasis en que el patrimonio que debe ser sometido a tributación no tiene que ser otro que el existente a la fecha de devengo.

No obstante, si bien el TS al interpretar el significado de la expresión “último balance aprobado”, deja claro que se debe tener en consideración el “aprobado dentro del plazo legal para presentar la oportuna autoliquidación”, no indica qué balance ha de tenerse en cuenta en el supuesto en que, dentro del plazo para presentar la autoliquidación, no se haya aprobado balance alguno. Ante tal circunstancia, entiendo procederá valorar las participaciones por el mayor valor de los dos siguientes: (i) el valor nominal; (ii) el que resulte de capitalizar el 20 por 100 el promedio de los beneficios de los tres ejercicios sociales cerrados con anterioridad a la fecha de devengo del Impuesto; en el entendido de que el último balance no ha sido aprobado dentro del mencionado plazo legal.

Dicho lo que antecede, y teniendo en cuenta que si bien en Territorio Común el plazo para presentar la autoliquidación del Impuesto sobre el Patrimonio finaliza en 30 de junio, y en los Territorios Forales la citada fecha es el 25 de junio, los contribuyentes que deben tributar por el citado Impuesto ante las Administraciones forales, podrán optar por el mayor de los dos valores anteriormente descritos (el nominal o el que resulta de capitalizar beneficios), en la medida en que dicha valoración sea inferior a la que resulte de tener en cuenta el último balance cerrado: Para ello, lo único que tendrán que hacer es aprobar dicho balance entre el día 26 de junio y el día 30 de ese mismo mes.

Así, por ejemplo, tratándose de un contribuyente que deba tributar en el Territorio Histórico de Bizkaia, y que tenga el control efectivo de la entidad cuyas participaciones deben ser sometidas a tributación por el Impuesto en cuestión, por no estar exentas, la valoración de dichas participaciones será distinta en función de si aprueba el balance de la sociedad con anterioridad al 26 de junio, o si lo aprueba en dicha fecha o con posterioridad a la misma, por ejemplo, y como es muy frecuente porque siempre se espera al último momento, si dicha aprobación acontece en la fecha límite establecida por la legislación mercantil, a saber, el día 30 de junio. En tal caso, es el contribuyente el que elige cuál debe ser la valoración de las participaciones, optando por la que le resulte más favorable.