PLUSVALÍA MUNICIPAL ¿EXISTE RIQUEZA IMPONIBLE CUANDO EL INMUEBLE TRANSMITIDO GENERA UNA PÉRDIDA?

El Impuesto sobre el Incremento del Valor de los Terrenos de Naturaleza Urbana (en adelante, IIVTNU), comúnmente conocido como “plusvalía municipal”, se trata de un tributo indirecto de ámbito municipal “que grava el incremento de valor que experimenten dichos terrenos y se ponga de manifiesto a consecuencia de la transmisión de la propiedad de los terrenos por cualquier título (…)“  (artículo 104 del Texto Refundido de la Ley de Haciendas Locales).

Tal y como se desprende del hecho imponible, el Impuesto grava el incremento de valor del terreno de naturaleza urbana por el trascurso del tiempo, teniendo, hasta la fecha, únicamente el valor catastral como referencia del citado incremento.

El cálculo de la base imponible de la “plusvalía municipal” ha suscitado numerosas controversias en relación a su cálculo. En anteriores ocasiones, ya se ha puesto de manifiesto en esta web (artículo publicado el 05 de marzo de 2013 por Amaia Legorburu) alguno de los debates suscitados entorno al mismo, incluso llegando a plantear qué ocurriría en aquellos supuestos en los que la transmisión del inmueble generase una pérdida.

Tal y como se planteó en aquella ocasión, el actual escenario de crisis en el sector inmobiliario ha provocado situaciones que hasta la fecha parecían impensables, como la transmisión de inmuebles generadores de una pérdida patrimonial, de tal modo que desde CIALT nos venimos planteando el hecho de si el Ayuntamiento puede seguir exigiendo el Impuesto en tales situaciones.

Hasta la fecha, los Ayuntamientos han venido calculando la base imponible del Impuesto a partir del valor catastral del suelo, valor que es revalorizado anualmente, sin tener en cuenta si realmente el terreno transmitido ha generado una ganancia o pérdida. Es decir, los Ayuntamientos a la hora de girar el Impuesto no han tenido en cuenta la realidad económica de la operación, sino que aferrándose a la literalidad de la Ley en cuanto al método del cálculo de la base imponible, han exigido el Impuesto incluso en aquellos casos en los que se ha vendido por un valor inferior al de adquisición.

Pues bien, en relación con esta cuestión, recientemente los Tribunales Contencioso-Administrativos de Cataluña y Madrid en las sentencias de 24 de abril y 21 de abril de 2014, han limitado la exacción del Impuesto por parte de los Ayuntamientos en aquellos supuestos en los que los inmuebles son transmitidos por un valor inferior al de adquisición, posibilitando la impugnación de aquellas liquidaciones exigidas por los Ayuntamientos cuando el inmueble transmitido ha generado una pérdida.

Tal y como se desprende de la fundamentación utilizada por los Tribunales, el propio hecho imponible del Impuesto exige que se produzca un “incremento de valor”, de modo que en aquellos supuestos en los que no existe dicho incremento, el hecho imponible no puede quedar supeditado a las reglas objetivas del cálculo del Impuesto.

Según la doctrina, las normas legales relativas al cálculos de la base imponible del Impuesto establecen únicamente una presunción iuris tantum, de tal modo que, en cada caso, dicha presunción puede ser desvirtuada mediante una prueba adecuada y suficiente.

Los Tribunales van más allá fundamentando su argumentación al establecer que un sistema de determinación de la base imponible que prime sobre la realidad económica puede dar lugar a una vulneración del principio de capacidad económica del artículo 31 de la Constitución.

A la misma conclusión podríamos llegar en aquellos supuestos en los que sí existiendo un incremento de valor, el importe de éste es inferior al resultante del cálculo basado en el valor catastral del mismo.

En definitiva, las Sentencias publicadas recientemente permiten impugnar las liquidaciones de plusvalía municipal de aquellos inmuebles cuya transmisión ha generado una pérdida y no hayan prescrito aún, si bien cada caso deberá analizarse con la correspondiente minuciosidad analizando la realidad de la pérdida.

PLUSVALÍA MUNICIPAL ¿ES UN IMPUESTO INJUSTO?

El Impuesto sobre el Incremento del Valor de los Terrenos de Naturaleza Urbana (en adelante, IIVTNU), más conocido como la “plusvalía municipal”, es un impuesto de ámbito municipal que grava el incremento de valor que experimentan dichos terrenos puesto de manifiesto como consecuencia de la transmisión de la propiedad de los mismos, ya sea a título oneroso o lucrativo, inter vivos o mortis causa, así como cuando se constituya o transmita cualquier derecho real de goce limitativo del dominio.

Se trata de un impuesto objetivo que grava el incremento del valor del terreno por el mero transcurso del tiempo. Es por ello que en el cálculo del mismo no se tienen en cuenta variables dependientes de la coyuntura económica.

El impuesto se calcula aplicando al valor catastral del inmueble un porcentaje fijado por cada Ayuntamiento en función de los años transcurridos desde la adquisición del mismo (hasta un máximo de veinte) y multiplicando por el tipo de la tarifa fijada.

Pues bien, recientemente, el Tribunal Superior de Justicia de Castilla–La Mancha ha confirmado la sentencia del Juzgado de lo Contencioso-Administrativo de Cuenca, anulando la liquidación dictada a un contribuyente por la plusvalía municipal, por entender que el cálculo realizado por el Ayuntamiento no era correcto, ya que considera que el importe de la plusvalía debió calcularse partiendo del valor catastral del suelo en el año de adquisición del inmueble y no del valor catastral en el año en el que se transmite (año del devengo).

El matiz es importante, ya que, si se calcula el impuesto tal y como lo vienen haciendo hasta ahora los Ayuntamientos, la plusvalía que se grava no es la generada durante el periodo de tenencia del inmueble, sino, la que puede generarse en años futuros.

Además, ahondando un poco más en lo injusto del impuesto, y teniendo en cuenta que estamos en época de crisis y los inmuebles, lejos de aumentar su valor, lo están perdiendo ¿Cuál es la plusvalía que se somete a gravamen? ¿Se puede seguir manteniendo que por el mero transcurso del tiempo los terrenos experimentan un aumento de valor?

Parece que se abre una puerta para recurrir las liquidaciones no prescritas, habrá que seguir atentos a la dirección de la evolución de los pronunciamientos tanto de la jurisprudencia como de la doctrina pero en todo caso, desde Cialt Asesores recomendamos estudiar y analizar cada caso con el fin de vigilar si resulta pertinente la presentación del correspondiente recurso a los Ayuntamientos que no hayan realizado correctamente las liquidaciones del Impuesto.