CAPTACIÓN DE CLIENTELA Y APROVECHAMIENTO DE INFORMACIÓN EMPRESARIAL: Sentencia del Tribunal Supremo 822/2011, de 16 de diciembre

La Sentencia resuelve definitivamente un procedimiento judicial sobre competencia desleal en el que la demandante – empresa dedicada a la fabricación de jabones – imputa a varios ex-empleados, que abandonaron la empresa y pasaron a trabajar a otra compañía dedicada a la misma actividad, conductas desleales consistentes en el aprovechamiento de información empresarial y comercial y en la captación de clientela.

El Tribunal Supremo confirma la absolución de los demandados y recuerda que pasar a trabajar para una empresa de la competencia, aprovechar la información no confidencial en la actividad empresarial y la captación de clientela no son por sí solas conductas desleales.

En primer lugar aclara que los hechos consistentes en la mera contratación de trabajadores o de personas que realizan funciones técnicas o directivas en una empresa por otra de semejante actividad para desarrollar similar función no son suficientes para apreciar la existencia del ilícito competencial. En la misma línea, señala que tampoco constituye acto desleal el abandono de un trabajador o grupo de ellos de una empresa para constituir o integrarse en otra del mismo tráfico económico.

A juicio del Tribunal dichos comportamientos no serán desleales ni aún cuando se aproveche la experiencia personal y profesional adquirida por la dedicación a igual actividad industrial o comercial en la anterior empresa.

De esta forma no determinará “per se” la ilicitud de la conducta el aprovechamiento de la formación profesional, la información no reservada y experiencia adquirida por los trabajadores que pasan a otra empresa. A este respecto indica que forma parte de las prácticas del mercado que las empresas traten de obtener trabajadores con experiencia, no siendo maniobra desleal que la captación de los trabajadores tenga lugar mediante el ofrecimiento de mejores condiciones económicas o laborales.

Para que pueda apreciarse el ilícito competencial es preciso, según la Sentencia, que concurra deslealtad en el sentido de contradicción de la buena fe objetiva en su perspectiva de mecanismo de ordenación y control de las conductas de mercado.

Del mismo modo la mera captación de la clientela no es bastante para determinar apreciación de la existencia de competencia desleal. Pese a que la clientela supone para las empresas un importante valor económico, nadie puede invocar ningún título respecto de la misma, ni pretender una efectiva fidelización, por lo que nada puede obstaculizar su captación por otras empresas cuando ello se lleva a cabo de modo normal y por medios lícitos.

Es decir, según el Tribunal Supremo, no existe un derecho de empresario a la clientela, por lo que cualquier operador en el mercado puede utilizar todos los mecanismos de esfuerzo y eficiencia para arrebatar la clientela al competidor y por ello la ilicitud en la captación de la clientela sólo se apreciará cuando la captación se produzca de forma irregular (i.e. captar clientela con anterioridad a la extinción del vínculo laboral).

En definitiva, el Tribunal Supremo acota las circunstancias en las que puede apreciarse la existencia de una acto de competencia desleal e indica que cualquier actuación de este tipo debe relacionarse, e incluso subordinarse, con el principio de protección que los derechos constitucionales de libertad de empresa (art. 38 CE) y el derecho al trabajo (art. 35 CE) exigen.

   

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