Determinación de la Residencia Fiscal: el concepto de ausencia esporádica a la luz de la jurisprudencia reciente

En un contexto en el que la economía y los mercados se caracterizan por su naturaleza global y la movilidad geográfica de las personas, la determinación de la residencia fiscal de los contribuyentes es una cuestión que presenta gran relevancia en el ámbito de la fiscalidad.

A estos efectos, la Ley 35/2006, de 28 de noviembre, de IRPF determina el sometimiento al Impuesto por obligación personal en sus artículos 8.1 y 9.1. Los mimbres sobre los que se sustenta la adquisición la condición de contribuyente por IRPF, a los efectos de su imposición personal, vienen fijados por el concepto de residencia habitual, que descansa sobre la concurrencia de cualquiera de las siguientes circunstancias: la permanencia en el territorio español, durante un periodo igual o superior a 183 días del año natural, o, el hecho de que radique en España el núcleo principal de los intereses de los contribuyentes.

Así, y en lo relativo al primero de los requisitos, se entenderá que el contribuyente que permanezca más de medio año en el territorio tendrá fijada su residencia habitual en el mismo, y, por ende, será contribuyente del Impuesto.

A este respecto, la Ley dispone de una norma de refuerzo que determina que, salvo que el contribuyente acredite su residencia fiscal en otro país, se deberán computar las ausencias esporádicas, concepto que los órganos administrativos vienen interpretando como cualquier periodo de ausencia del territorio español.

Es precisamente este concepto jurídico, vagamente determinado, el que el Tribunal Supremo ha tratado en fechas recientes (entre otros, STSS 16/1/2018 y 18/1/2018), resolviendo en casación sobre la residencia fiscal de becarios del ICEX destinados en el extranjero.

El Tribunal apercibe de que se trata de una materia casuística y circunstancial sobre la cual no resulta posible establecer reglas de validez universal, sin embargo, de las conclusiones de la Sentencia, cabe inferir una serie de criterios interpretativos sobre el concepto de ausencia esporádica que resultan de gran interés:

a. El Tribunal se aferra a la literalidad de la norma, no pudiendo considerar como ausencia esporádica una ausencia prolongada en el tiempo, de más de 183 días, que neutralice la regla general del artículo 9.1 LIRPF.

b. El concepto de ausencia esporádica debe atender exclusivamente al dato objetivo de la duración o intensidad de la permanencia fuera del territorio español, sin que, para su concurrencia, pueda ser vinculado a la presencia de un elemento subjetivo, o intencional, como la voluntad del contribuyente de establecerse fuera del territorio con intención de volver al lugar de partida.

c. Se debe anteponer el criterio de la ausencia esporádica a la prueba de residencia, alejándose de la práctica que se venía desarrollando por la Administración, que entendía que el residente no dejaba de serlo salvo que resultara probada la adquisición en otro Estado de una residencia fiscal distinta.

Por último, conviene señalar que la postura jurisprudencial sentada por el Tribunal resulta extrapolable, mutatis mutandis, a la determinación de la residencia fiscal de los contribuyentes en el ámbito de los Territorios Forales.

Marcos González Villarreal

   

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