EL PLAN DE ACCION DE “BEPS” (BASE EROSION AND PROFIT SHIFTING)- Y PARTE III: Bloque 4º de acciones y dos conclusiones.

4º Bloque: Acciones dirigidas a asegurar la transparencia promoviendo al mismo tiempo mayor certeza y previsibilidad.

Acción 11.- Establecer métodos para la recopilación y análisis de datos sobre BEPS y sobre las acciones para enfrentarse a ello: Hemos de expresar la mayor de las sorpresas ante esta acción dado que más que una acción del plan debería constituir un presupuesto de su desarrollo y por lo tanto, debería ser previo a cualquier conclusión y recomendación en que las acciones puedan plasmarse.

Acción 12.- Exigir a los contribuyentes que revelen sus mecanismos de planificación agresiva: Otra de las acciones más polémicas y controvertidas. Quedan muchas y muy importantes preguntas en el aire: ¿Quién habrá de responder: los obligados o también sus asesores? ¿Qué se consideran “planificaciones fiscales agresivas”? ¿Quién tendrá acceso a dicha información y con para que fines podrá usarla? Una seguridad de jurídica plena parece imprescindible para la implementación efectiva de esta acción. La administración del Reino Unida puso en marcha una iniciativa muy similar que está funcionando gracias a la seguridad jurídica que supone saber que la Administración tributaria usará la información de cara a futuras reformas legislativas y no como arma arrojadiza contra el propio contribuyente en los ejercicios pasados y no prescritos.

Acción 13.- Reexaminar la documentación sobre precios de transferencia: Esta acción pretende desarrollar normas sobre la documentación de precios de transferencia que aumenten la transparencia y tengan en cuenta el coste para las empresas. Lo cual parece incompatible con el requisito de que dicha documentación contenga la asignación de los ingresos, la actividad económica y los impuestos pagados a nivel mundial. Requisitos que sin duda aumentaran la transparencia pero que también aumentaran sustancialmente los costes de las empresas.

Acción 14.- Hacer más efectivos los mecanismos de resolución de controversias: En este caso se trata de incluir los procedimientos de arbitraje en los Convenios y eliminar la posibilidad de denegar el acceso al procedimiento amistoso y el arbitraje señalado. Únicamente faltan por articular los medios por los que dichos mecanismos habrán de ponerse en marcha.

Acción 15.- Desarrollar un instrumento multilateral: Asunto de capital importancia si, como se pretende, las acciones resultantes de BEPS han de implantarse en un periodo medio/corto de tiempo. La OCDE es consciente que muchas de las acciones darán lugar a modificaciones de normas internas y otras a cambios en el Modelo de Convenio de la OCDE, los comentarios a dicho Modelo de Convenio y en las directrices sobre precios de transferencia. Pero que dichos cambios en el Modelo de Convenio requerirán modificaciones de los convenios fiscales bilaterales, lo que, dado el número de convenios existentes, hará que la efectiva implantación de las medidas de BEPS se prolongue excesivamente en el tiempo. Y de ahí, la necesidad de establecer ese instrumento multilateral que garantice la rápida modificación de todos los convenios bilaterales.

Finalmente, hemos de señalar dos conclusiones principales, que hemos podido extraer de todo el proceso que ha llevado al Plan de acción, expuesto anteriormente:

  1. El necesario acuerdo político de tantos países y con tan distintos problemas y posiciones en las relaciones fiscales de las empresas multinacionales se nos antoja harto complicado por no decir prácticamente imposible. Por lo que juzgamos plausible que, al menos, parte de las medidas concretas planteadas por BEPS terminen llegando a nuestro ordenamiento ya sea vía modificaciones de la normativa interna (incluyendo modificaciones a parte de los convenios bilaterales), vía modificaciones de la normativa comunitaria o vía “soft law”, a través de los Comentarios al Modelo de Convenio o las directrices de precios de transferencia. Lo que no vemos tan probable es que las medidas que salgan del Plan de acción de BEPS terminen implantándose en nuestro ordenamiento a través del Instrumento multilateral previsto en el propio Plan.
  2. Por último, señalar que ni el informe ni el Plan de acción pretenden afrontar la cuestión principal de la que emanan prácticamente todos los problemas de la fiscalidad internacional. Que no es otra que la eterna dicotomía entre la tributación en fuente y la tributación en residencia. Cuestión fundamental que es obviada conscientemente ante la irrefutable realidad que supone la imposibilidad de que países de tan variopintas características económicas puedan ponerse de acuerdo en una cuestión tan sensible y espinosa. De ahí que no podamos ver BEPS como una solución holística a los problemas de la fiscalidad internacional sino como una serie de “parches” encaminados a solventar los problemas concretos más “alarmantes” de la actualidad fiscal internacional.
   

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