ESTRUCTURAS SOCIETARIAS INTERNACIONALES (II): ENTIDADES DE TENENCIA DE VALORES EXTRANJEROS (ETVE)

En el anterior artículo hemos desarrollado los requisitos y la fiscalidad de los Establecimientos Permanentes y las sociedades Filiales.

En el presente artículo, procederemos a analizar una figura clave en la estructura internacional de los grupos de empresas como lo son las Entidades de Tenencia de Valores Extranjeros (en adelante, ETVE).

ENTIDAD DE TENENCIA DE VALORES EXTRANJEROS

Estas entidades tienen como objeto social la actividad de gestión y administración de valores representativos de los fondos propios de entidades no residentes en territorio español, mediante la organización de medios materiales y humanos. Esto quiere decir, que la entidad no tiene que ser una mera sociedad instrumental y vacía compuesta sólo por elementos patrimoniales, sino que debe poseer una infraestructura necesaria para realizar tareas propias de la condición de socio y tomar las decisiones y actuaciones necesarias para conseguir la mayor rentabilidad de las mismas.

En Territorio Común, a efectos del Impuesto sobre Sociedades, las ETVE se regulan en un Régimen Fiscal Especial. Lo que establece la normativa es que las rentas percibidas por dividendos y transmisión de valores por las ETVE estarán exentas siempre y cuando se cumplan los siguientes requisitos:

  • Que la participación en la entidad pagadora del dividendo o transmitida, sea al menos del 5 por 100, de forma directa o indirecta. Como criterio alternativo, se permite aplicar la exención cuando el valor de adquisición de la participación sea superior a los 6 millones de euros. (En el Proyecto de Reforma Fiscal del IS se eleva el importe de la inversión mínima a 20 millones de euros para igualarlo a los requisitos de la exención por doble imposición,).
  • Los beneficios que se reparten deben proceder de actividades empresariales: como se ha indicado, este requisito se considera cumplido cuando al menos el 85 por 100 de los ingresos del ejercicio se corresponden con rentas obtenidas en el extranjero. Es decir, que si la participada no desarrolla actividad empresarial habría que incrementar la base imponible.
  • Que la entidad participada haya estado gravada por un impuesto extranjero de naturaleza idéntica o análoga al Impuesto sobre Sociedades en el ejercicio en que se hayan obtenido los beneficios en los que se reparte.

En cualquier caso, la opción por aplicar este Régimen especial deberá comunicarse a la Administración Tributaria.

El régimen de tributación de los dividendos repartidos por la propia ETVE dependerá de la naturaliza del socio que las percibe:

  • Si es persona jurídica y es una entidad sujeta al IS, los dividendos percibidos darán derecho a practicar en la cuota íntegra la deducción por doble imposición. A partir de la entrada en vigor de la nueva regulación fiscal del IS, no se integrarán estos dividendos en la base imponible del socio.
  • Si es persona física, no le dará derecho a la deducción por doble imposición interna. Por el contrario, podrá aplicar deducción por doble imposición internacional respecto de los impuestos pagados en el extranjero por la ETVE y que corresponda a las rentas exentas que hayan contribuido a la generación de los beneficios percibidos.
  • Persona física o jurídica no residente en territorio español: los dividendos distribuidos con cargo a reservas se consideran que no son rentas obtenidas en territorio español, es decir, que tales dividendos no están sometidos a tributación en España.

En los Territorios Forales, el régimen fiscal especial que se aplicaba a las ETVE, se sustituye por un régimen muy similar, recogido en una disposición adicional de la normativa del Impuesto. Lo podrán aplicar, previa solicitud a la administración tributaria, las sociedades cuyo objeto social primordial lo constituya la actividad de gestión y administración de participaciones en entidades no residentes, excepto que dichas sociedades tributen por algún régimen especial o tengan la consideración de sociedades patrimoniales.

Estas sociedades, tendrán una tributación mínima equivalente al 0,5 por 100 del valor contable de sus participaciones en entidades no residentes.

De todas formas, para aquellas ETVE existentes con anterioridad al 1 de enero de 2014, se establece un periodo transitorio, en el que podrán aplicar el régimen tributario de la disposición transitoria, si no renuncian expresamente al mismo en un plazo de tres meses, durante los primeros cinco años de aplicación del nuevo régimen. Si pasado el plazo de cinco años pretenden seguir aplicando este régimen, deberán solicitar autorización a la correspondiente administración tributaria.

   

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