¿ES RESPONSABLE EL TITULAR DE UNA WEB POR LOS COMENTARIOS PUBLICADOS POR USUARIOS ANÓNIMOS?

La reciente sentencia del Tribunal Europeo de Derechos Humanos (TEDH) en el caso DELFI AS contra el Estado de Estonia, ha atribuido al titular de un portal de noticias de Internet la responsabilidad derivada de las opiniones vertidas por usuarios anónimos en la citada web, ratificando la decisión adoptada por los Tribunales estonios que habían enjuiciado el caso.

Con carácter previo al análisis jurídico de la decisión adoptada, es necesario describir los hechos más relevantes, así como aquellas circunstancias que fueron tenidas en consideración por el TEDH en su valoración:

– La sociedad DELFI AS es una sociedad domiciliada en Estonia, titular de un conocido portal de noticias en el que, el 24 de enero de 2006, se publicó un artículo criticando la decisión de una empresa de transporte marítimo de modificar la ruta de sus embarcaciones. Esta desviación generó indirectamente retrasos en la construcción de algunas carreteras y, por tanto, el descontento de los usuarios de las mismas.

– El artículo provocó la publicación en la web titularidad de DELFI AS de 185 comentarios, 20 de ellos de carácter claramente ofensivo, esto es, insultos y expresiones difamatorias, contra la empresa de transportes y, en concreto, su accionista mayoritario.

– DELFI AS contaba con sistemas automáticos de detección de comentarios ofensivos y un procedimiento de denuncia de comentarios inapropiados al servicio de los usuarios. Asimismo, en sus condiciones de uso manifestaba no ser responsable por las opiniones vertidas por los usuarios.

– En marzo del mismo año los abogados de la empresa de transportes solicitan la retirada de los comentarios y una indemnización por los daños causados en el derecho al honor de su cliente por importe de 32.000€. Los comentarios son inmediatamente retirados, si bien, no se atiende a la reclamación económica.

– Posteriormente, los Tribunales estonios condenaron a DELFI AS a pagar la cantidad de 320€ como indemnización.

Ante la imposición de la referida sanción, DELFI AS acude al TEDH argumentando que se había producido una violación de su derecho a la libertad de expresión e información reconocido por el artículo 10 del Convenio para la Protección de los Derechos Humanos y Libertades Fundamentales. Del mismo modo, DELFI AS considera que su actividad estaría amparada por la exención de responsabilidad prevista en la Directiva 2000/31/CE, atendiendo al papel meramente automático y pasivo que realiza su portal. En este sentido, DELFI AS afirma que su actividad se limita a publicar noticias en el portal, permitiendo a los usuarios que cuelguen sus comentarios.

No obstante, el TEDH niega el carácter pasivo de su actuación, considerando que la empresa ejerce un importante grado de control sobre los comentarios publicados en su portal. A este respecto, es preciso tener en consideración que el apartado 42 de los antecedentes de la propia Directiva establece que “Las exenciones de responsabilidad establecidas en la presente Directiva sólo se aplican a aquellos casos en que la actividad del prestador de servicios de la sociedad de la información se limita al proceso técnico de explotar y facilitar el acceso a una red de comunicación mediante la cual la información facilitada por terceros es transmitida o almacenada temporalmente, con el fin de hacer que la transmisión sea más eficiente. Esa actividad es de naturaleza meramente técnica, automática y pasiva, lo que implica que el prestador de servicios de la sociedad de la información no tiene conocimiento ni control de la información transmitida o almacenada”.

Sentado el papel activo del titular de la web y, siguiendo con su argumentación, el Tribunal analiza los siguientes aspectos:

– La insuficiencia de las medidas adoptadas por DELFI AS para evitar la publicación de comentarios ofensivos.

– La obtención de ingresos económicos por la actividad desarrollada en su portal (por ejemplo, por la inclusión de publicidad).

– La dilatada experiencia en el sector por parte del titular del sitio web. A juicio del Tribunal, como consecuencia de la citada experiencia profesional, DELFI AS debió prever la reacción de los usuarios al artículo publicado.

– Irrelevancia de la exoneración de responsabilidad por comentarios de los usuarios incluida en las condiciones de uso de la web.

– Carácter desproporcionado de la imposición a la víctima de los comentarios de la carga de identificación de los autores. Recordemos además que únicamente el titular de la web puede retirar los comentarios publicados.

– Escasa cuantía de la sanción impuesta por el Tribunal estonio.

El TEDH concluye que los comentarios publicados eran difamatorios y humillantes en sí mismos y que dañaban el honor y la dignidad del destinatario, por lo que, la restricción a la libertad de expresión de DELFI AS tenía un objetivo legítimo consistente en la protección de la reputación y derechos de terceros. En consecuencia, el TEDH confirma la sanción impuesta por el tribunal estonio.

Una vez analizados, de forma sucinta, los criterios aplicados por el TEDH, en nuestra opinión, no es posible afirmar que el titular de una web sea, siempre y en todo caso, responsable de los comentarios ofensivos publicados en la misma por usuarios anónimos. Así, tal y como se ha expuesto, son varios los factores que han sido tenidos en consideración y valorados por el Tribunal para llegar, en este supuesto concreto, a tal conclusión.

En el ámbito nacional, encontramos sentencias de nuestros Tribunales en esta materia que, tras analizar las circunstancias concurrentes en cada caso, llegan a conclusiones dispares.

A modo meramente ejemplificativo, a continuación nos referimos a dos Sentencias del Tribunal Supremo (TS) sobre reclamaciones a prestadores de servicios de la sociedad de la información por opiniones de usuarios publicadas en sus web, alegando intromisiones ilegítimas en el derecho al honor de los demandantes. Ambos casos tienen en común la polémica surgida en torno a la Sociedad General de Autores (SGAE) y personas relacionadas con la misma:

– La STS 136/2012, en el caso de comentarios contra las actuaciones de la SGAE publicados en una web, afirma que la libertad de expresión debe, en ese supuesto, prevalecer sobre el derecho al honor de la demandante. Y ello, en base al interés público de los comentarios, al enmarcarse en el seno de un conflicto entre partidarios y detractores del cobro por parte de la SGAE de ciertas retribuciones por los derechos de propiedad intelectual que gestiona.

– Por su parte, la STS 72/2011, afirma el carácter ilegítimo de la intromisión en el derecho al honor de un conocido cantante, atribuyendo la responsabilidad al titular de la web en la que se publicó una fotografía trucada del mismo en la que aparece con la cabeza cortada.

Pero ¿qué factores hacen inclinar la balanza en uno y otro caso? En el segundo supuesto, la naturaleza de los mensajes, sumamente graves y claramente ofensivos, así como la pasividad del titular de la web ante los comentarios y fotografías publicados, quien hizo caso omiso a las diversas comunicaciones del demandante solicitando su retirada.

En conclusión, no es posible dar una respuesta universal a la pregunta planteada al inicio de estas líneas, ya que, la atribución o exoneración de responsabilidad de los prestadores de servicios de la información deberá ser determinada caso por caso, atendiendo a las circunstancias concurrentes.

A grandes rasgos, podríamos decir que en este tipo de conflictos, nuestros Tribunales analizan los siguientes aspectos:

-Tema al que se refiere el comentario y su posible contribución a un debate de interés general.  Conocimiento efectivo del titular de la web del carácter ofensivo de los comentarios.

– Medidas de diligencia adoptadas por el titular de la web para evitar intromisiones ilegitimas en el derecho al honor de terceros.

– Diligencia a la hora de retirar contenidos que puedan lesionar derechos de terceros.

– Valoración del peso de los derechos fundamentales que entran en colisión (libertad de expresión e información por un lado, y el honor y la propia imagen, por el otro). La denominada “Técnica de la ponderación”.

Únicamente tras el análisis de las circunstancias concurrentes en cada caso, podrá determinarse la existencia o ausencia de responsabilidad del titular de la web.

   

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