INCUMPLIMIENTO DE ESPAÑA AL APLICAR TIPOS REDUCIDOS A CATEGORÍAS MÁS AMPLIAS EN PRODUCTOS FARMACÉUTICOS: Análisis de la Sentencia del Tribunal de Justicia de la Unión Europea de 17 de enero de 2013 (Asunto C-360/11)

Con fecha 17 de enero de 2013, el Tribunal de Justicia de la Unión Europea (en adelante, TJUE) ha resuelto el Asunto C-360/11, en el que la Comisión interpuso recurso contra el Reino de España al considerar que el mismo aplicaba un tipo reducido a categorías más amplias que las previstas en la Directiva IVA.

En concreto, son cuatro los tipos de productos en los cuales la Comisión considera que se está aplicando un tipo reducido de IVA que resulta contrario a la Directiva IVA, a saber:

– Sustancias medicinales susceptibles de ser utilizadas habitual e idóneamente en la obtención de medicamentos.

– Productos sanitarios, material, equipos o instrumental que, objetivamente considerados, solamente pueden utilizarse para prevenir, diagnosticar, tratar, aliviar o curar enfermedades o dolencias del hombre o de los animales.

– Aparatos y complementos utilizados para aliviar las deficiencias físicas de los animales.

– Aparatos y complementos esencial o principalmente utilizados para suplir las deficiencias del hombre, pero que no se destinen al uso personal y exclusivo de los discapacitados.

Se podría resumir que el criterio que aplica el TJUE es el de la interpretación estricta de los tipos reducidos, al entender que las mismas son beneficios fiscales, en concordancia con la finalidad de la aplicación de tipos reducidos que es hacer estos productos más accesibles para el consumidor final.

Por lo tanto, en lo que respecta al primero de los puntos, el TJUE entiende que resulta contraria a Derecho comunitario la aplicación del tipo reducido de IVA a aquellas sustancias susceptibles de ser utilizadas en la obtención de medicamentos. Dicho de otro modo, sólo los productos acabados pueden beneficiarse de la aplicación del tipo reducido.

En segundo lugar, el TJUE observa que el coste de los productos, instrumental y material y de los equipos médicos y veterinarios rara vez es soportado directamente por el consumidor final, dado que estos artículos son principalmente utilizados por profesionales de la sanidad para la prestación de servicios que, por su parte, pueden quedar exentos del IVA. Por otro lado, recuerda que el Anexo III de la Directiva IVA se refiere a equipos médicos, aparatos y demás instrumental utilizados normalmente para aliviar o tratar deficiencias, para uso personal y exclusivo de minusválidos, excluyéndose el uso veterinario.

En tercer lugar, la aplicación del tipo reducido de IVA a los aparatos y complementos utilizados para aliviar las deficiencias físicas de los animales es contraria a la Directiva IVA, al no habilitarse para uso veterinario sino para uso humano.

Por último, el Tribunal de Justicia afirma que no puede aplicarse un tipo reducido de IVA sobre los aparatos y complementos, esencial o principalmente, utilizados para suplir las deficiencias del hombre, pero que no se destinan al uso personal y exclusivo de los discapacitados.La Directiva IVA exige, para poder aplicar el tipo reducido, que estos bienes se destinen al uso personal y exclusivo de los discapacitados.

A este respecto cabe la siguiente observación, dentro de la urgencia del análisis que sobre dicha sentencia se pretende realizar en este breve comentario.

El IVA es un impuesto armonizado a nivel comunitario por medio de la Directiva IVA. Una Directiva obliga a los Estados miembros en cuanto al resultado que debe conseguirse, dejando, sin embargo a las autoridades nacionales la elección de la forma y los medios. Esto es, se requiere de un acto de transposición o de acogimiento de la Directiva en el ordenamiento nacional.

Así las cosas, ¿puede un proveedor aplicar desde el 17 de enero de 2013 el tipo general de IVA a los productos afectados por esta Sentencia que comentamos? En otras palabras, ¿cabe la aplicación del efecto horizontal de las directivas en un supuesto como el presente? La respuesta apriorística debe ser no.

Hay que tener en cuenta que muchos farmacéuticos tributan aplicando el régimen especial de recargo de equivalencia, lo cual quiere decir que para ellos el IVA no tiene un efecto neutro, y que el proveedor que emite la factura actúa de mero recaudador para el Fisco de un IVA y un recargo de equivalencia que no va a ser objeto de devolución. En consecuencia, no estaríamos ante un efecto horizontal sino ante un verdadero efecto directo de la Directiva que no es admisible que termine beneficiando al Estado incumplidor.

Por lo tanto, hasta que el Legislador español no modifique la Ley del IVA, el proveedor no podrá aplicar la Sentencia comentada.

   

0 comentarios

Escribe tu comentario

¿Quieres unirte a la conversación?
Agradecemos tu participación.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *