LA AUDIENCIA NACIONAL REDUCE DRÁSTICAMENTE EL IMPORTE DE LAS SANCIONES POR INGRESO DEL IVA EN UN TRIMESTRE POSTERIOR.

Los Tribunales han venido dando la razón a la Administración cuando sancionaba a los contribuyentes que ingresaban el IVA en un período impositivo posterior al que correspondería según la normativa del Impuesto. El ingreso en un período posterior no exime de cometer una infracción tributaria, ni puede considerarse como una regularización voluntaria, que evita la imposición de sanciones, y permite aplicar el recargo por declaración extemporánea sin requerimiento previo establecido en el artículo 27 de la Norma Foral General Tributaria.

La Audiencia Nacional, en su sentencia de 21 de noviembre de 2013, continúa manteniendo el mismo criterio de que el hecho de ingresar la cuota de IVA en un trimestre posterior al procedente constituye una infracción tributaria. Pero modifica el criterio de cuantificación de las sanciones que mantiene la Administración.

En el caso juzgado, la empresa había declarado el IVA correspondiente a unas operaciones de venta de terrenos en el tercer trimestre de 2004, cuando correspondía hacerlo en el segundo trimestre del mismo año. En consecuencia, el contribuyente dejó de ingresar 1.127.962,69 € en el segundo trimestre e ingresó en exceso la misma cantidad en el tercero.

La Inspección apreció la existencia de infracción tributaria por dejar de ingresar parte de la deuda tributaria en el período establecido y le impuso una sanción sobre la totalidad de la cuantía dejada de ingresar. Es decir, la base de la sanción es la misma que si hubiera dejado de ingresar la cuota en plazo y no la hubiera ingresado voluntariamente en el trimestre siguiente.

La Audiencia utiliza el principio de proporcionalidad establecido tanto en la Ley 30/1992 de Régimen Jurídico de las Administraciones Públicas y Procedimiento Administrativo Común, como en la Ley General Tributaria y en las Normas Forales Generales Tributarias de los territorios forales. Este principio exige una clara adecuación entre la gravedad de la infracción tributaria y la cuantía de la sanción a imponer.

Tomando como base este principio, la Audiencia establece el criterio de que la base de la sanción debe ser la cantidad efectivamente dejada de ingresar por el contribuyente. En este caso significa que no puede tomarse como base de la sanción el importe no ingresado en un trimestre, pero ingresado en el siguiente. Es evidente que no se dejó de ingresar este importe, sino que se ingresó de forma tardía. La Audiencia señala que lo que se dejó de ingresar, según consta en el acta de Inspección son 45.565,30 € y que, para determinar la base de la sanción hay que añadir a esta cifra el importe del recargo no ingresado por el contribuyente.

Es decir, la Audiencia entiende que la actitud correcta del contribuyente que se da cuenta de que no ha ingresado la cuota de IVA correspondiente a un trimestre debería ser presentar una declaración complementaria y realizar el ingreso voluntario fuera de plazo. En este caso se devengaría el recargo establecido en el artículo 27 de la Ley General Tributaria. Sin embargo, el contribuyente no obró de esta forma sino que incluyó las cuotas no ingresadas en su autoliquidación del siguiente trimestre. Esto implica que la única cantidad que ha dejado de ingresar es la correspondiente al recargo por presentación e ingreso voluntario fuera de plazo. Por lo tanto esta cantidad, que es la efectivamente dejada de ingresar, es la que debe utilizarse como base para el cálculo de la sanción.

Para remarcar la importancia de este nuevo criterio de cuantificación de las sanciones, recordemos que los recargos que establece el artículo 27 de la Ley General Tributaria están entre el 5 y el 20 por 100 de la cantidad ingresada fuera de plazo, en función del retraso con que se realice el ingreso (en las Normas Forales el recargo está entre el 5 y el 10 por 100). Por tanto, con el criterio de la Audiencia Nacional se reduce el importe de la sanción aplicable a estas conductas entre un 80 y un 95 por 100.

Lógicamente, este criterio es aplicable a cualquier tributo de declaración periódica, IVA, Retenciones, IRPF, Impuesto sobre Sociedades, etc. siempre que la cuota de un período impositivo se ingrese en otro posterior. También es aplicable a todas las sanciones de este tipo que ya ha impuesto la Administración tributaria y que no sean firmes.

Estamos ante la primera sentencia que establece este criterio, habrá que ver si se refrenda por otras posteriores y también cuál es la actitud de la Administración tributaria ante la situación que se crea. En cualquier caso, entendemos que es positivo que se avance en el camino de aplicar el principio de proporcionalidad entre la gravedad de la infracción cometida y la sanción que le corresponde.

   

0 comentarios

Escribe tu comentario

¿Quieres unirte a la conversación?
Agradecemos tu participación.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *