LA DACIÓN EN PAGO EN EL IS Y EL IVA

En las próximas líneas vamos a abordar las consecuencias fiscales en el Impuesto sobre Sociedades y en el IVA de las operaciones conocidas coloquialmente como “daciones en pago”.

Nos estamos refiriendo a las operaciones por las cuales un deudor que no puede afrontar el pago de su deuda, entrega un bien en pago de la misma y, centrándonos más en una operación concreta muy frecuente, el bien entregado consiste en un bien inmueble gravado con una hipoteca que garantiza el pago de dicha deuda.

En resumen, se podría considerar que el deudor se está anticipando a la ejecución hipotecaria del bien como consecuencia de la previsible acción hipotecaria del acreedor ante el impago de su obligación.

Es frecuente asimismo que el valor de mercado del bien entregado supere el importe de la deuda a cancelar pero sin embargo, dadas determinadas circunstancias, efectuar la dación en pago resulta la opción más conveniente.

Para analizar su tratamiento en el Impuesto sobre Sociedades, tanto en sede del deudor como del acreedor, debemos atender a la consulta número 2 BOICAC 94 de junio 2013, en atención a lo dispuesto en el artículo 10.3 del TRLIS.

Según las citadas consultas, para el deudor que entrega el bien se producirá un resultado de explotación (beneficio o pérdida) por la diferencia entre el valor razonable del bien entregado y su valor en libros. A la par, la diferencia entre el valor del pasivo que se cancela y el valor razonable del bien determinará un resultado financiero. Este resultado será negativo en el supuesto planteado, en el que el valor razonable del bien entregado supera el importe de la deuda satisfecha.

En lo que respecta al tratamiento de la operación para el acreedor, entendemos que éste, al cancelar su derecho de crédito por la recepción del bien objeto de la dación en pago, incorporará el bien a su activo por su valor razonable cancelando el derecho de crédito y registrando la diferencia como un ingreso financiero, si el valor razonable es superior al derecho de crédito.

En el IVA la base imponible será el valor de mercado del bien entregado aun cuando la deuda sea inferior, en virtud de lo dispuesto en el artículo 79 de la LIVA. Además resultará de aplicación lo dispuesto en el artículo 80.Uno.2.e) tercer guión de la LIVA, aplicándose la inversión del sujeto pasivo a toda la operación, siempre que el destinatario de la operación comunique expresa y fehacientemente que actúa como empresario o profesional.

30 de octubre de 2013

Elena Reta Hernández

   

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