La Junta General de Socios: ¿Existe la posibilidad de desconvocarla?

Pese a la ausencia de una regulación legal específica, la doctrina y la jurisprudencia han admitido la posibilidad de desconvocar la Junta General, convirtiéndolo en un hecho posible, lícito y admisible en la práctica societaria.

Sin embargo, siguen existiendo dudas en torno esta cuestión, relacionadas con la legitimidad, la forma o el procedimiento que debe seguirse para a realizar correctamente la desconvocatoria y evitar incurrir en responsabilidades.

COMPETENCIA

La competencia para desconvocar la Junta corresponde a aquellas personas físicas o jurídicas que, teniendo la facultad de convocarla, lo hayan hecho efectivamente. Pensamos en un primer lugar en los administradores de la sociedad, teniendo en cuenta que, en caso de que fueran solidarios, deberá desconvocar la Junta el mismo administrador que la haya convocado.

También, pueden existir casos en los que la Junta haya sido convocada por otros sujetos, como liquidadores (convocatorias en sociedades en liquidación), registradores (convocatorias registrales) o letrados de la administración (convocatorias judiciales). Para estos casos rige la misma norma, y por tanto, será el liquidador, registrador o letrado correspondiente el único sujeto habilitado para desconvocar válidamente la Junta.

FORMA Y PROCEDIMIENTO

El procedimiento para desconvocar correctamente la Junta pasa por seguir los mismos pasos que se realizaron para convocarla (establecidos en los Estatutos Sociales o, en su defecto, en la Ley de Sociedades de Capital). Es decir que, si los socios fueron convocados mediante anuncio en la página web de la sociedad, o mediante correo certificado con acuse de recibo, habrá que utilizar la misma vía para desconvocarla. Todo ello sin perjuicio de poder utilizar un método adicional más garantista, como el envío de un burofax o un correo electrónico, además del medio utilizado en la convocatoria.

CAUSA

Para respetar el legítimo interés de los socios y la transparencia en la gestión de la sociedad, la desconvocatoria deberá incluir el hecho o justa causa que la motiva.  De este modo, se evitan las desconvocatorias provocadas por el abuso del derecho o la administración desleal, entre otros.

En resumen, la desconvocatoria de la Junta General será válida siempre y cuando se realice respetando las formalidades observadas para su convocatoria, y siempre que se comunique la causa que la motiva.

Toda cuestión relacionada con esta materia puede ser analizada desde CIALT para resolver cualquier duda y/o proponer la mejor solución a los problemas derivados de las convocatorias y desconvocatorias de Junta.

Ainara Gómez Iglesias

   

0 comentarios

Escribe tu comentario

¿Quieres unirte a la conversación?
Agradecemos tu participación.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *