SOBRE LA OBLIGACIÓN DE INFORMAR DE LOS BIENES Y DERECHOS DE LOS QUE SE DEJÓ DE SER TITULAR EN 2012 EN EL MODELO 720

Es probable que, jamás en la Historia de la Fiscalidad, haya habido tanta expectación en relación con una obligación informativa, como la que ha generado la contenida en el modelo 720. A saber: obligación de información sobre bienes y derechos situados en el extranjero.

Como ya sucedió con la mal denominada “declaración tributaria especial”, el partido de las cuestiones de interpretación más importantes de la misma se jugó fuera de la Ley y de los Reglamentos y quedó en el fuera de juego de la inseguridad jurídica señalada por hasta dos Informes de la Dirección General de Tributos.

En este caso, dejando a un lado los Informes, lo que está utilizando la Administración tributaria es la vía de las interpretaciones por la vía de las FAQ (frequently asked questions) o, de una manera más patria, “preguntas frecuentes”.

A la par que debe denunciarse que no es de recibo que una obligación de información tan importante como es ésta, a la vista de su draconiano régimen sancionador, se regule a golpe de “pregunta frecuente”, debe reconocerse el denodado esfuerzo que está poniendo la propia Administración tributaria en atender las dudas y consultas y en ofrecer una cercanía máxima para atender el caso concreto.

Dicho lo que antecede, el motivo de este breve comentario es analizar las “idas y venidas” que ha tenido, en este contexto del Modelo 720, la determinación de la obligación de declarar de aquellos bienes y derechos cuya titularidad se dejó de ostentar en algún momento del 2012.

Tal y como se publicitó antes de la modificación del Reglamento de Aplicación de los Tributos por medio del Real Decreto 1558/2012 la obligación de información iba a estar referida a los bienes y derechos poseídos a 31 de diciembre de 2012.

Cuál fue la sorpresa de todos cuando en el B.O.E. de 24 de noviembre de 2012 se publicó la citada modificación introduciéndose, para cada bloque, la obligación de informar sobre aquellos bienes o derechos que se hubiesen poseído durante algún momento del 2012 y sobre los cuales no se ostentase la titularidad a 31 de diciembre de 2012.

Quien suscribe este breve comentario, en su momento, denunció que lo anterior podía conllevar una extralimitación reglamentaria, en el entendido de que se refería a cualquier bien o derecho sobre el que se hubiese dejado de ser titular durante el 2012.

Ha sido en la segunda remesa de “preguntas frecuentes” que ha colgado la AEAT, con ocasión del receso de Semana Santa, cuando el día 1 de abril de 2013, teniendo en cuenta que el plazo comenzó el 1 de febrero de 2013 y que concluye el 30 de abril de 2013, cuando parece que la interpretación que realiza la Administración tributaria no es la anteriormente mencionada.

Dos son las preguntas publicadas en la web de la AEAT que nos llevan a reflexionar sobre el cambio de criterio en la materia.

La primera de las preguntas:

¿Se debe informar de la cancelación de las titularidades anteriores a 31 de diciembre del ejercicio 2.012?

No se existe obligación de informar sobre las titularidades que se cancelen antes del 31 de diciembre de 2.012.

Ejemplo 1: Una persona/entidad residente era titular de una cuenta en el extranjero que cancela el 1 de agosto de 2.012 con un saldo de 100.000 €, ¿tiene obligación de informar sobre esta cuenta?

Respuesta: No, no tiene obligación de informar puesto que a 31 de diciembre de 2012 no existe obligación de informar sobre la misma.

Ejemplo 2: Una persona/entidad residente era titular de acciones de una sociedad en el extranjero que vende con fecha 30 de diciembre de 2.012 por 200.000 €, en esta misma fecha adquiere acciones de otra sociedad extranjera por importe de 150.000 €, ¿tiene obligación de informar sobre estos valores?

Respuesta: Como nunca ha existido la obligación de informar sobre bienes y derechos situados en el extranjero por esta obligación, solamente deberá informar de las posiciones a 31 de diciembre de 2.012 si las mismas determinan la obligación de declarar. En este caso no existe obligación de informar sobre la cancelación o venta de las acciones con fecha a 30 de diciembre de 2.012.

La segunda de las preguntas:

En el ejercicio 2012 una persona o entidad residente ha tenido en el extranjero los siguientes bienes: Hasta el 30 de agosto de 2012 un apartamento que se vendió por 120.000 €.

El importe de la venta se ingresó en una cuenta corriente situada en el extranjero, con parte de este importe se adquieren participaciones en un Fondo de Inversión extranjero y además parte se repatría a España. La situación final es la siguiente:

Valor del Fondo a 31/12/2012: 55.900 €.

Saldo de la cuenta: medio del último trimestre: 58.900 €; a 31 de diciembre: 45.256 €.

¿Sobre qué bienes debo informar en el modelo 720?

No debo de informar del inmueble ya vendido a 31 de diciembre de 2.012. Deberé declarar el Fondo de Inversión (valor liquidativo a 31/12 superior a 50.000 €) y la cuenta corriente (saldo medio 4T superior a 50.000 €).

A la vista de las anteriores respuestas parece que se puede concluir que la obligación de informar en caso de pérdida de la titularidad durante un año de un bien o derecho se tiene cuando, previamente, ha habido obligación de declarar el bien o derecho del que se deja de ser titular.

Por lo tanto, como en 2012 no existía obligación de información alguna, porque la misma nace desde el 31 de diciembre de 2012, no hay obligación de declarar los bienes y derechos situados en el extranjero transmitidos durante el 2012.

   

0 comentarios

Escribe tu comentario

¿Quieres unirte a la conversación?
Agradecemos tu participación.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *