OBLIGACIONES TRIBUTARIAS DEL ARRENDAMIENTO DE APARTAMENTOS TURÍSTICOS

Apartamento turístico
El auge del turismo en nuestro entorno durante los últimos años ha provocado un aumento en la oferta de los arrendamientos de apartamentos para uso turístico. Este tipo de servicio está siendo gestionado por el propio titular del apartamento, o bien mediante la cesión del uso de los inmuebles a empresas (o agentes) para que sean éstas últimas las que gestionen los arrendamientos en nombre de los propietarios. El presente artículo trata de resumir los efectos que produce este tipo de prestación de servicios en el IVA y en el IRPF del propietario del inmueble. A su vez, se mostrará la diferencia existente entre la tributación del arrendamiento turístico respecto al de vivienda al uso (de larga temporada).

En lo que se refiere al Impuesto sobre el Valor Añadido indicar que una persona se considera empresario por el mero hecho de arrendar un inmueble. Ahora bien, los arrendamientos, cuando los inmuebles se destinan al uso de vivienda, están específicamente exentos de IVA. Por tanto, en los casos en los que los propietarios gestionen directamente el arrendamiento de la vivienda con los consumidores finales, no deberán repercutir el IVA.

Ahora bien, la exención no se extiende para aquellos casos en los que el arrendador se obligue a la prestación de algunos de los servicios complementarios propios de la industria hotelera, tales como los de restaurante, limpieza durante la estancia, lavado de ropa u otros análogos. Por tanto, cuando el arrendador se obligue a prestar los servicios indicados, en la factura deberá repercutirse el IVA correspondiente. Es preciso destacar que ciertos servicios mínimos como son los de limpieza o cambio de ropa en la entrada y salida del periodo contratado en arrendamiento, no se consideran a estos efectos como servicios complementarios propios de la industria hotelera, por lo que de realizar únicamente los servicios mínimos indicados, la prestación de arrendamiento seguirá estando exenta de IVA.

A su vez, indicar que en la actualidad muchos propietarios optan por ceder el uso de las viviendas a sociedades, para que sean éstas últimas las que realicen la gestión y prestación de los arrendamientos. En estos casos, las personas físicas tendrán que emitir factura con IVA por la cesión de las viviendas a las sociedades que las gestionan.

Para una correcta relación con Hacienda es clave conocer el tratamiento de IVA a aplicar a tu arrendamiento.

Por tanto, a efectos del IVA, lo primordial es determinar el servicio que se está ofreciendo, dado que si es exclusivamente el del uso de vivienda al usuario final, el mismo estará exento de IVA (con independencia de si el arrendamiento es turístico o de larga duración), mientras que si prestamos servicios adicionales, como los mencionados anteriormente, o cedemos su uso a una sociedad, tendremos que emitir factura con IVA.

En relación al Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas, un arrendamiento se considerará de vivienda cuando la misma constituya para el arrendatario su vivienda habitual. Para el resto de los casos, los arrendamientos se entienden diferentes a los de vivienda, como es el caso de los arrendamientos de apartamentos turísticos.

La diferencia entre ambos arrendamientos no es baladí, dado que, si bien constituyen rendimientos de capital inmobiliario, los arrendamientos de vivienda se incluyen en la base imponible del ahorro, aplican una bonificación del 20% sobre los rendimientos obtenidos (sin permitirse la deducción de ningún gasto), y tributan a un tipo impositivo cuya escala oscila entre un 20 y un 25%. Mientras que, los rendimientos de los arrendamientos de apartamentos turísticos se deben incluir en la base imponible general junto con otros rendimientos como son los del trabajo (aunque sí se permite la deducción de ciertos gastos relacionados directamente con el arrendamiento) y tributan al tipo general del Impuesto.

Este hecho supone que el coste fiscal asociado al arrendamiento de apartamentos turísticos no sólo vendrá determinado por la renta que se haya generado por el propio alquiler, sino que también tendrá en cuenta la percepción de rendimientos de otro tipo que dicha persona perciba a lo largo del año, entre otros, los rendimientos del trabajo.

Los arrendamientos de apartamentos turísticos pueden provocar que lo que paguemos por nuestro IRPF sea más de lo esperado.

Consecuencia de lo anterior, para personas físicas con importantes rendimientos del trabajo, la inclusión de rentas procedentes del arrendamiento de apartamentos turísticos, puede aumentar considerablemente su coste fiscal, dado que el tipo de gravamen en el IRPF para estos tipos de rendimientos es creciente. En estos casos es interesante analizar la situación de cada contribuyente para determinar si es posible la utilización de otras alternativas que puedan provocar de manera segura una rebaja de la factura fiscal asociada a las rentas procedentes de los arrendamientos turísticos.

En los casos en los que el contribuyente esté realmente prestando servicios complementarios propios de la industria hotelera, las rentas procedentes de los arrendamientos se considerarían a efectos del IRPF rendimientos de actividades económicas, por lo que se integrarían en la ya mencionada base imponible general a un tipo de gravamen con escala gradual.

Para más información no dude en ponerse en contacto con nosotros.

   

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